Value Investing: Qué Es y Cómo Usar la Estrategia al Invertir

17/7/2023

Warren Buffett y Seth Klarman comparten una característica común: ambos han abrazado el enfoque de inversión en valor y han logrado resultados sobresalientes. Sigue leyendo para descubrir más sobre la estrategia de value investing.

El enfoque de inversión en valor se basa en analizar el potencial de valor a largo plazo de las organizaciones, en lugar de enfocarse únicamente en el precio de mercado actual o el volumen de transacciones en la bolsa.

Este enfoque ha sido utilizado con éxito por visionarios como Benjamin Graham, Warren Buffett y Seth Klarman, quienes han logrado resultados extraordinarios, acumulando una gran riqueza y demostrando resiliencia frente a diversas situaciones del mercado, incluso en momentos críticos y desafiantes.

En este artículo, encontrarás una amplia cantidad de información valiosa y relevante sobre la estrategia de inversión en valor, desde su concepto fundamental hasta las ventajas y riesgos asociados a su adopción.

Pero ¿qué es el value investing?

El value investing es una estrategia o filosofía de inversión a largo plazo que se enfoca en encontrar acciones en el mercado de valores cuyo precio sea inferior a su valor intrínseco o real.

En otras palabras, los inversores que siguen el enfoque de inversión en valor buscan activos que estén subvalorados en comparación con su valor teórico y que tengan el potencial de generar rendimientos positivos en un horizonte de tiempo prolongado.

Por ejemplo, un inversor que adopta esta filosofía puede buscar comprar una acción en el mercado que tenga un valor intrínseco de 10 dólares, pero que se esté negociando a 8 dólares. La expectativa es que en el futuro el precio de esa acción aumente y se acerque a su valor real.

Funcionamiento del value investing

El Value Investing se basa en la evaluación de diversos conceptos relevantes, especialmente en relación a la gestión contable de un negocio. Su objetivo principal es descubrir el valor intrínseco de una compañía.

A primera vista, es común que los inversores asocien este concepto con el patrimonio neto de una organización. Sin embargo, esta métrica por sí sola no es suficiente para determinar el valor intrínseco de un negocio, ya que una gestión deficiente puede erosionar los recursos a corto plazo.

Por lo tanto, el valor intrínseco también tiene en cuenta aspectos como:

- Gobernanza.
- Ganancias.
- Fortaleza de la marca.
- Posición en el mercado.
- Entre otros factores.

Esto implica que comprender este indicador requiere un análisis profundo del propio negocio, y no se limita solo al precio de los activos en el mercado bursátil.

Después de determinar el valor intrínseco de la compañía, se puede comparar con el precio actual de la acción. Por ejemplo, si se determina que una empresa tiene un valor de 50 millones de dólares y emite 5 millones de acciones en la bolsa, el precio justo por cada acción sería de 10 dólares.

Si la cotización actual está por debajo de ese precio, se considera una opción interesante, ya que existe la posibilidad de que el precio se normalice y alcance el valor intrínseco del negocio, generando así beneficios.

Aspectos a considerar como inversor de value investing

Al invertir siguiendo la estrategia de Value Investing, es importante tener en cuenta tres factores clave:

1. Objetivos financieros:

Antes de adoptar una estrategia de inversión, es fundamental definir tus objetivos financieros, considerando la cantidad de capital que estás dispuesto a invertir y el plazo que necesitas para alcanzar tus metas.

2. Perfil de inversionista:

Es importante analizar las diferentes alternativas de estrategias teniendo en cuenta tu perfil como inversionista. Tu perfil indicará tu nivel de tolerancia al riesgo asociado a diferentes tipos de inversiones: conservador (menor tolerancia), moderado o agresivo (mayor tolerancia).

3. Análisis de las acciones enfocado en el valor de las empresas:

Este tipo de análisis se centra en los aspectos financieros de una empresa, como su balance general, deudas, activos, crecimiento y beneficios, entre otros. Estos elementos son relevantes para comprender en detalle el potencial del negocio y, por ende, de las acciones.

Aquí tienes algunos puntos a tener en cuenta:

- Desempeño de los directivos.
- Participación de los accionistas.
- Imagen y reputación de la marca.
- Proyectos de expansión.
- Fluctuaciones en la industria en la que opera la empresa.

Estos datos te ayudarán a determinar si una acción tiene un precio inferior a su valor intrínseco y a comparar diferentes activos.

Valor intrínseco y margen de seguridad: dos claves del value investing

Basándonos en lo mencionado anteriormente sobre el valor intrínseco, podemos definirlo como el valor real de una empresa. Aunque idealmente, ambos valores serían iguales, el valor intrínseco no siempre coincide con el valor de mercado.

En cuanto al margen de seguridad, este representa la diferencia entre el precio de un activo y su valor intrínseco. En otras palabras, cuanto mayor sea el precio de un activo en relación a su valor intrínseco, menor será su margen de seguridad, y viceversa.

Sin embargo, para que esta relación inversamente proporcional se mantenga, el valor intrínseco no debe cambiar.

Dentro de la estrategia de inversión en valor, el margen de seguridad es una de las herramientas más importantes para reducir el riesgo de las inversiones y tiene un impacto significativo en la rentabilidad futura.

De hecho, al seleccionar un activo con un amplio margen de seguridad, nos protegemos frente a riesgos como:

- Eventos impredecibles en la compañía.
- Cambios en el sector.
- Crisis económicas.
- Inconsistencias y errores en la valoración realizada de la empresa.

En cuanto a la rentabilidad futura, al comprar una acción por debajo de su valor intrínseco, aseguramos una mayor rentabilidad. Por ejemplo, si una empresa vende acciones a $50 con una rentabilidad anual del 9%, y las adquirimos por $25, nuestra rentabilidad esperada sería del 18%, es decir, el doble.

De ahí la importancia de buscar organizaciones con un margen de seguridad adecuado y que se ajusten a tu perfil de inversionista.

Ventajas y riesgos de la inversión en valor

Hasta este punto, invertir utilizando la estrategia del Value Investing puede parecer una idea atractiva. A continuación, detallaremos más sobre sus ventajas:

- Alta rentabilidad a largo y medio plazo.
- Acceso fácil a activos de empresas importantes.
- Gran adaptabilidad a la tolerancia al riesgo y a diferentes capacidades de inversión en términos de capital, tiempo y volatilidad.
- Puede aplicarse en otras áreas de inversión, como bienes inmuebles.
- Bajos costos operativos en comparación con la inversión inmobiliaria, el trading o el inicio de un negocio.

Sin embargo, no todo son ventajas. A pesar de los aspectos positivos, la inversión en valor también conlleva ciertos riesgos, como:

- Requiere disciplina para analizar de manera sistemática y rigurosa las empresas en busca de las opciones con mayor potencial rentable.
- Se necesita comprender y considerar múltiples variables que afectan el precio de las compañías.
- Puede ser difícil mantener la imparcialidad y realizar un análisis independiente frente a la opinión generalizada del mercado.
- Las operaciones deben realizarse a largo plazo, con un horizonte de tiempo superior a 5 años.

En resumen, el Value Investing es una estrategia efectiva y prometedora para los inversores que se enfocan en el largo plazo.

Antes de embarcarte en el Value Investing, te recordamos que es importante reflexionar cuidadosamente sobre tus objetivos financieros, tus características personales y el entorno macroeconómico en el que opera la empresa. Al considerar estos aspectos, podrás identificar el mejor camino para tu trayectoria como inversor.

Si este tema te ha interesado, ¡te invitamos a comenzar a invertir!

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